miércoles, 19 de febrero de 2014

"Sin Olvido" capítulo 34




Capitulo 35

Diana: gracias por dejar de ser pesado con el pobre Segundo
Mario la volvió a besar: ¿Por qué lo llamas segundo?-curioso
Diana: porque se llama Harti segundo, y para que no te confundas cuando lo llame, le digo así
Mario: ¿Le pusiste mí nombre al tigre? ¿Por una de esas casualidades de la vida me estás tratando de gato?-ella sonrió-no es gracioso Diani-separándose de ella.
Diana: no seas tonto, no te trato de gato.-volvió a sonreír-En todo caso de Tigre, porque  eres fuerte y peleador por lo que quieres. Además te pares a las fieras, al principio eres tosco, luego te hacen una caricia y eres un tierno.-se volvió a acercar a él y lo besó
Mario: Diani, no me gusta que le pongas Harti-con puchero
Diana: es una muestra de cariño Harti, pero está bien se lo voy a cambiar
Mario sonrió: gracias-la besó-¿Cómo le vas a poner?-curioso
Diana: por ahora le voy a dejar Segundo de nombre-ella ya tenía pensado un nombre, no le dejaba decirle Harti.
Mario: ¿Qué vamos a cenar?-abrazándola fuerte contra sí.
Diana: pensaba en hacer un caldo sabroso
Mario: no me gusta la sopa, nunca me gusto. ¿Milanesas con puré?-sonriendo como un nene
Diana: no, hace mucho frío y tenemos que calentar el cuerpo
Mario la estrecho más contra sí: yo conozco una forma mejor de calentarnos, mucho mejor-la besó con fuerza y pasión
Diana le sonrió: sos un zarpado.-se separo de él y fue a la cocina-Yo me voy a hacer un caldo gustoso para mí y te hare puré con milanesa para ti-él la miraba cocinar, mientras lo hacía ella tarareaba una canción.
Mario: ¿Cuánto hace qué cocinas?-curioso
Diana: desde los cinco, me enseño Edith, papá no sabía cocinar y siempre era pizza nuestra cena.-explicaba-entonces le pedí a Edith que me enseñará y un día al ver de nuevo pizza, le dije de hacer macarrones con queso, él me dijo que no sabíamos  hacer eso, yo le conteste que yo sabía y fue la primera vez que cocinamos juntos-sonrió al recordarlo

Flash Back 13 años atrás (contado por Diana)

Renzo: Dianita, ¿estás segura qué sabes?
Yo: si papi, necesitamos agua, sal, fideos y queso-él saco todo lo que le pedí del mueble.
Renzo: sos muy chiquita para estar cerca del fuego-al ver que estaba al lado de la cocina.
Yo: PAPÁ-ENOJADA
Renzo: tú me indicas y yo lo hago-a duras penas acepte, no quería volver a comer pizza.
Hizo los fideos como le indique, luego de ocho minutos los saco del fuego y los coló. Yo me encargue de ponerles el queso y condimentarlos bien, nos sentamos a comer
Renzo: muy rico-sonreía y yo también.

Fin del Flash Back contado por Diana.

Mario: ¿En qué te quedaste pensando?-curioso, ya que ella estaba como en otro mundo
Diana fritando las milanesas: en recuerdos lindos-respondió tan solo con una sonrisa.
Después de un rato termino de cocinar.
Mario: están muy ricas-comiendo sus milanesas
Diana: me alegra-ella tomaba su sopa, él al sentir un aroma rico probó-¿Y qué te parece mi caldo?
Mario: es muy rico, odiaba la sopa hasta hoy-ambos sonrieron y se besaron
Terminaron de comer, ambos limpiaron la cocina y luego se fueron a acostar. Segundo seguía durmiendo plácidamente, al lado de la cama.
Diana: es tan bonito-lo miraba enternecida.
Mario: yo soy más bonito-la abrazo por detrás, solo tenía el pantalón de piyama puesto y ella una bata.
Diana: Mario-protestaba mientras él mesaba su cuello
Mario: ya te dije que me gustas mucho, no puedo esperar más
Diana: Chato salimos hace un mes, vamos muy rápido-lo cierto es que esos besos le gustaban y mucho, pero no quería que el notará que en tan poco tiempo se había enamorado de él, si hacían el amor, no podría evitar decirle “te amo”.
Mario: no, no vamos rápido, los dos sabemos que nos pasan cosas fuertes-volvió a besarla, ella no podía negar eso, solo temía que él no se enamorara de ella, como ella ya estaba enamorada de él.
Y él temía que ella no lo amará nunca, que él solo fuera el que amará de nuevo y no ser correspondido. Quería amarla en todo sentido, quería demostrarle que no todos los hombres eran iguales.
Ella dejo de resistirse, los besos de él ya no la dejaban, suavemente él le saco la bata a ella dejándola en ropa interior. Suavemente ella le acariciaba la espalda desnuda de él, dejaron un momento de besarse, se miraron a los ojos, por un instante, volvieron a besarse, así se recostaban suavemente en la cama.
Mario: suavemente dejaba un reguero de besos en el cuerpo de Diana. Ella suavemente hacía lo mismo en el cuerpo de el.
Era una entrega total, una entrega llena de ternura y pasión.
Mario: te quiero-entrecortadamente, por su respiración agitado
Diana: yo también-un beso totalmente pasional cerró sus labios, suavemente el saco el sostén de ella, beso sus senos con ternura, ella gemía de placer. Despacio y sin prisas se demostraban en forma carnal cuanto se quieren, cuanto se aman. Poco a poco la poca ropa que quedaba desaparece, ella ahora siento el miembro erecto y desnudo de el en la piel. Él toma de la mesa de luz su billetera y saca un preservativo lo abre y se lo pone en su miembro. Ella lo miraba anhelante, le costaba mucho retener el te amo que tenía en sus labios, esperando cualquier momento para pronunciar esas dulces palabras.
Suavemente él se introdujo en ella.
Y así se convirtieron en dos seres que sin palabras se demostraban cuanto se querían.
Cuando llegaron al clímax, se miraban el uno al otro, la mirada de ambos aunque parezca imposible, fue más intima aún que la unión de sus cuerpos
Diana/Mario: te amo- a la vez cuando estaban llegando al placer completo, donde sus sentidos estaban totalmente concentrados en ese placer que los albergaba.

Continuará…

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