jueves, 20 de febrero de 2014

"Sin Olvido" capítulo 35





Cuando llegaron al clímax, se miraban el uno al otro, la mirada de ambos aunque parezca imposible, fue más intima aún que la unión de sus cuerpos
Diana/Mario: te amo- a la vez cuando estaban llegando al placer completo, donde sus sentidos estaban totalmente concentrados en ese placer que los albergaba.
Ella se durmió recostada en el pecho de él, y él se durmió abrazándola fuerte, como si temiera perderla.
A las seis de la mañana suena el despertador, ellos se despiertan, no tienen ganas, pero en dos horas y medias deben estar en el set de grabación. Se miran. Se sonríen y se besan dulcemente, pero poco a poco ese beso se torna más pasional.
Mario la mira extrañado: Diani ¿Le estás haciendo algo al dedo gordo de mi pie derecho?
Diana: Amor, los dos sabemos que soy Chata, no  llego a tus pies-rió
Mario: entonces algo o alguien me está succionando mi dedito-en eso siente que lo muerden, se queja y pega una patada, sienten un quejido, Diana se pone la bata y se levanta rápido
Diana: pobre segundo-al verlo en el piso llorando.
Mario: Ey, él ataco primero, me quiso comer mi dedito-decía acariciándose el dedo.
Diana: tiene hambre pobrecito-se fue a la cocina mimando al tigre
Mario: claro, el tigre me intenta matar y es él, el pobrecito.-desnudo como Dios lo trajo al mundo se fue tras ellos, vio que ella subía un par de grados el aire acondicionado y preparaba leche para su tigre.
Diana: Pitt, la próxima ten más cuidado, es chiquito todavía.-acariciando a Segundo
Mario: si, prometo tener más cuidado-se besaron-te amo-volvió a decirlo
Diana sonrió: entonces no fue un sueño, anoche me lo dijiste pero pensé que era por el momento.-volvió a besarlo-yo también te amo.
Mario: esas palabras son como caricias para mi.-otro beso. Segundo gruñe y ella sonríe
Diana: ya te doy de comer chiquito-un último beso, fue a la cocina, puso a calentar leche que Mario le había alcanzado del refrigerador.
Diana: amor, ¿Le puedes dar de comer tú así yo me baño?-él sonrió
Mario: me encanta que me digas así-la beso y tomó al pequeño Segundo en brazos, ella le preparo la mamadera, se la dejo a Mario y se fue a bañar-Ahora toma rapidito así aprovecho a ahorrar agua-el tigre lo miraba desconfiado, pero tomaba su leche-la próxima vez, diferencia la mamadera de mi dedito-termino de darle toda la leche y lo dejo en el sofá, despacio se fue desvistiendo, ya completamente desnudo, se metió en la ducha con ella.
Diana: Mario-sorprendida
Mario: si-besó-pensé que podríamos ahorrar un poco de agua-ella sonrió y se empezaron a besar apasionadamente, ella se subió en koala sobre él, se hicieron el amor de nuevo y terminaron de bañarse juntos. Se cambiaron y fueron a preparar el desayuno, Segundo se bajo del sofá y se fue tras ella.
Mario: ¿Qué vamos a desayunar?-sentándose en uno de los taburetes de la cocina
Diana: como demoramos en la ducha, solo tenemos media hora para desayunar, por eso serán tostadas con mermelada y una achocolatada con merengue y caramelo.
Mario: eso me gusta y mucho-los dos sonrieron-en especial lo de la demora en la ducha, estuvo muy buena hay que repetirlo todas las mañanas y las noches.
Diana: eres un pervertido-rió, mientras le daba una galletita a Segundo
Mario: yo también quiero-ella le dio una. Ya listo todo se pusieron a desayunar, en eso sonaba el timbre-no abras, no pienso compartir mi achocolatada, bastante tengo que compartir mi chocolatada con el tigre
Diana: a veces pareces un nene chiquito-riendo, hacía mucho que no se sentía tan feliz
-Mensos, habrán la puerta que me estoy volviendo cubitos
Mario: ¿Qué hace mi hermana acá?
Angie: si no abren, probablemente vine a convertirme en estatua de hielo, por suerte me hice las uñas en el camino y me maquille, así quedo radiante para la posterioridad.
Diana Riendo abrió la puerta: Hola Ange-se abrazaron y ella paso
Angie: esa divinura ¿De dónde salió?-fascina
Mario: del mismo lugar que tú, de la panza de mamá-pensando que hablaba de él
Angie: dije divinura, no mamarracho-fue hasta el tigre y lo tomó en brazos-amo los tigres, papá nunca quiso comprarme uno.
Diana: fue regalo de mi abuelo-le explicó todo
Angie: yo quiero un abuelo así, él mío departe de madre lo único que hizo fue dejarnos dinero, una miseria pero en fin
Mario: una fortuna cada uno, lo único es que tú la gastaste en ropa y esas cosas-enojada aún con ella por preferir al tigre.
Diana: ¿A qué viniste Ange?-preguntó sirviéndole el desayuno a ella también
Angie: al menos mi cuñada tiene modales-miró a su hermano-Viene, porque resulta que quede para un papel de la novela, soy la que puede ver que va a pasar en el futuro, Alice
Diana: muy bien amiga-sonrió
Mario: acá no te vas a quedar-sentenció
Angie: claro que si, está cabaña tiene tres habitaciones y ustedes usan una sola, por cierto ¿ya concretaron o siguen mamertos como si nada?-tomando la taza con chocolatada que Diana le acercó
Mario: no seas chusma, no te interesa
Angie: claro que sí, por si no recuerdan soy la celestina de la pareja-seguía acariciando a Segundo.
Diana: vamos se hace tarde en quince tenemos que estar en el set de grabación
Angie: cierto-llevo las maletas a su cuarto, se puso otro abrigo y volvió a la cocina, ahora el tigre estaba con Diana.
Mario: denle dejen a ese tigre y vamos.
Diana: él va con nosotros-sentenció
Mario: Diani, tú compañera de camarín no estará muy feliz
Angie: claro que sí, porque soy yo, ya lo hable con Pancho y Marisol.-feliz.
Mario: yo no pienso ir en el mismo auto que ese tigre
Diana/Angie: OK, avisamos que llegas retrasado-le sacaron las llaves y se subieron al auto las dos con el pequeño segundo, él quedo viendo como ellas se iban.
Mario: está bien, espérenme, ni loco dejo que mi hermoso cuerpo se  congele-corría detrás del auto, después de unos minutos de reírse frenaron y dejaron que él subiera.

Continuará…
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