Cuando llegaron al clímax, se miraban el uno al otro, la mirada de ambos aunque parezca imposible, fue más intima aún que la unión de sus cuerpos
Diana/Mario: te amo- a la vez cuando estaban llegando al placer completo, donde sus sentidos estaban totalmente concentrados en ese placer que los albergaba.
Ella se durmió recostada en el pecho de él, y él se durmió abrazándola fuerte, como si temiera perderla.
A las seis de la mañana suena el despertador, ellos se despiertan, no tienen ganas, pero en dos horas y medias deben estar en el set de grabación. Se miran. Se sonríen y se besan dulcemente, pero poco a poco ese beso se torna más pasional.
Mario la mira extrañado: Diani ¿Le estás haciendo algo al dedo gordo de mi pie derecho?
Diana: Amor, los dos sabemos que soy Chata, no llego a tus pies-rió
Mario: entonces algo o alguien me está succionando mi dedito-en eso siente que lo muerden, se queja y pega una patada, sienten un quejido, Diana se pone la bata y se levanta rápido
Diana: pobre segundo-al verlo en el piso llorando.
Mario: Ey, él ataco primero, me quiso comer mi dedito-decía acariciándose el dedo.
Diana: tiene hambre pobrecito-se fue a la cocina mimando al tigre
Mario: claro, el tigre me intenta matar y es él, el pobrecito.-desnudo como Dios lo trajo al mundo se fue tras ellos, vio que ella subía un par de grados el aire acondicionado y preparaba leche para su tigre.
Diana: Pitt, la próxima ten más cuidado, es chiquito todavía.-acariciando a Segundo
Mario: si, prometo tener más cuidado-se besaron-te amo-volvió a decirlo
Diana sonrió: entonces no fue un sueño, anoche me lo dijiste pero pensé que era por el momento.-volvió a besarlo-yo también te amo.
Mario: esas palabras son como caricias para mi.-otro beso. Segundo gruñe y ella sonríe
Diana: ya te doy de comer chiquito-un último beso, fue a la cocina, puso a calentar leche que Mario le había alcanzado del refrigerador.
Diana: amor, ¿Le puedes dar de comer tú así yo me baño?-él sonrió
Mario: me encanta que me digas así-la beso y tomó al pequeño Segundo en brazos, ella le preparo la mamadera, se la dejo a Mario y se fue a bañar-Ahora toma rapidito así aprovecho a ahorrar agua-el tigre lo miraba desconfiado, pero tomaba su leche-la próxima vez, diferencia la mamadera de mi dedito-termino de darle toda la leche y lo dejo en el sofá, despacio se fue desvistiendo, ya completamente desnudo, se metió en la ducha con ella.
Diana: Mario-sorprendida
Mario: si-besó-pensé que podríamos ahorrar un poco de agua-ella sonrió y se empezaron a besar apasionadamente, ella se subió en koala sobre él, se hicieron el amor de nuevo y terminaron de bañarse juntos. Se cambiaron y fueron a preparar el desayuno, Segundo se bajo del sofá y se fue tras ella.
Mario: ¿Qué vamos a desayunar?-sentándose en uno de los taburetes de la cocina
Diana: como demoramos en la ducha, solo tenemos media hora para desayunar, por eso serán tostadas con mermelada y una achocolatada con merengue y caramelo.
Mario: eso me gusta y mucho-los dos sonrieron-en especial lo de la demora en la ducha, estuvo muy buena hay que repetirlo todas las mañanas y las noches.
Diana: eres un pervertido-rió, mientras le daba una galletita a Segundo
Mario: yo también quiero-ella le dio una. Ya listo todo se pusieron a desayunar, en eso sonaba el timbre-no abras, no pienso compartir mi achocolatada, bastante tengo que compartir mi chocolatada con el tigre
Diana: a veces pareces un nene chiquito-riendo, hacía mucho que no se sentía tan feliz
-Mensos, habrán la puerta que me estoy volviendo cubitos
Mario: ¿Qué hace mi hermana acá?
Angie: si no abren, probablemente vine a convertirme en estatua de hielo, por suerte me hice las uñas en el camino y me maquille, así quedo radiante para la posterioridad.
Diana Riendo abrió la puerta: Hola Ange-se abrazaron y ella paso
Angie: esa divinura ¿De dónde salió?-fascina
Mario: del mismo lugar que tú, de la panza de mamá-pensando que hablaba de él
Angie: dije divinura, no mamarracho-fue hasta el tigre y lo tomó en brazos-amo los tigres, papá nunca quiso comprarme uno.
Diana: fue regalo de mi abuelo-le explicó todo
Angie: yo quiero un abuelo así, él mío departe de madre lo único que hizo fue dejarnos dinero, una miseria pero en fin
Mario: una fortuna cada uno, lo único es que tú la gastaste en ropa y esas cosas-enojada aún con ella por preferir al tigre.
Diana: ¿A qué viniste Ange?-preguntó sirviéndole el desayuno a ella también
Angie: al menos mi cuñada tiene modales-miró a su hermano-Viene, porque resulta que quede para un papel de la novela, soy la que puede ver que va a pasar en el futuro, Alice
Diana: muy bien amiga-sonrió
Mario: acá no te vas a quedar-sentenció
Angie: claro que si, está cabaña tiene tres habitaciones y ustedes usan una sola, por cierto ¿ya concretaron o siguen mamertos como si nada?-tomando la taza con chocolatada que Diana le acercó
Mario: no seas chusma, no te interesa
Angie: claro que sí, por si no recuerdan soy la celestina de la pareja-seguía acariciando a Segundo.
Diana: vamos se hace tarde en quince tenemos que estar en el set de grabación
Angie: cierto-llevo las maletas a su cuarto, se puso otro abrigo y volvió a la cocina, ahora el tigre estaba con Diana.
Mario: denle dejen a ese tigre y vamos.
Diana: él va con nosotros-sentenció
Mario: Diani, tú compañera de camarín no estará muy feliz
Angie: claro que sí, porque soy yo, ya lo hable con Pancho y Marisol.-feliz.
Mario: yo no pienso ir en el mismo auto que ese tigre
Diana/Angie: OK, avisamos que llegas retrasado-le sacaron las llaves y se subieron al auto las dos con el pequeño segundo, él quedo viendo como ellas se iban.
Mario: está bien, espérenme, ni loco dejo que mi hermoso cuerpo se congele-corría detrás del auto, después de unos minutos de reírse frenaron y dejaron que él subiera.
Continuará…
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