jueves, 2 de octubre de 2014

"Sin Olvido" capítulo 69








Conversación Telefónica

Sandra: Diani, ¿Llegaron bien a la casa de campo?-preocupada
Diana: mamá no estamos en la casa de campo-nerviosa
Sandra se sentó en la cama: ¿Dónde están?-Renzo se sentó junto a ella y puso el altavoz.
Diana: te vas a enojar, pero es mi decisión, necesito saber un par de cosas, entre ellas entender porque papá me mintió tanto y saber que paso realmente con él. Estamos en la Almería-la cara de Renzo se transfiguro
Sandra: Diana, se van ya para otro lado. Es peligroso que estén ahí. Aldo puede ir por ustedes
Diana: no creo y si viene sé que no va a hacer nada. Al final de cuentas el jura y per jura que él no tiene la culpa de lo que le paso a papá, es su forma de comprobarlo. Te dejo mamá, besos
Sandra: Diana para-tarde ya había cortado

Fin de la conversación telefónica

Renzo: pero ella no puede hacer nada, ella me cremo, va creyó que era a mí que cremaba. Vi cuando tiraron las cenizas al mar-desconcertado
Sandra: ella no dijo que fuera a hacer nada con el cuerpo, va a buscar información.-lo miró-Renzo, vamos a Almería y dile la verdad.
Renzo: no puedo, me va a odiar. No podría manejar el odio de Diana.
Sandra: Renzo si no hablas tú iré yo y se lo diré, mi hija ya sufrió mucho. No quiero que sufra más.
Renzo: Sandra, por favor no se lo digas.-pidió
Mientras Diana llamo a Mario I, al contarle el decidió irse para allá también, era hora de saber qué paso con Renzo y él quería estar allí.
Tres días pasaron, Edith buscaba por todos lados a Diana y a Mario. Buscaba informe de tarjetas de crédito, los rastreaba por los celulares, hasta había intervenido las llamadas de los más cercanos a ellos y nada.
Edith: no vas a desaparecer Diana, no te voy a dejar hacerlo.-murmuraba-revisen todos los vuelos privados, ya se, revisen países en los que se haya tramitado documentación para entran un tigre. De unos seis meses.
-Hay cuatro países-respondió uno de los agentes-pero un tigre de esa edad solo entro en España, Almería para ser exactos
Edith sonrió: te tengo, sin dudas eres tan buena como lo fue tu padre. Casi y te ocultas de mi. Preparen todo, nos vamos para allá.
Sandra junto a Yidda llegaban a Almería, eran las cinco de la mañana allí.
Yidda: mamá, deja que yo maneje el auto alquilado-pidió después de acomodar a Simba en el asiento de atrás.
Sandra: yo puedo hacerlo perfectamente, sube al auto-ella ya estaba adentro esperando que su hija entrará-¿Qué haces Yidda?
Yidd: me encomiendo a mi ángel de la guardia y por las dudas de que este de licencia o haciendo un piquete, también me convoque a todos los santos. Seguro uno me cuida-se subió al auto
Sandra: eres una exagerada-arranco el auto a cien por ahora
Yidd: creo que tenía que haberme encomendado a los dioses griegos, egipcios y de algún otro país-se amaro fuerte el cinturón de seguridad
Sandra: ya te dije deja de exagerar, no me gusta ir a paso de tortuga.
Yidd: mamá, no es solo la velocidad,  no sabes manejar, Diana es igual a ti en eso. No sé cómo te dieron la licencia de conducir
Sandra: nunca me la dieron, era un fastidio esperar para hacer las pruebas, así que me hice una falsa-mientras hablaba seguía las instrucciones del GPS.
Renzo estaba dando veinte mil vueltas por la casa de campo
Alejandra: tío, Sandra está haciendo bien. Aunque creo que eres tú que debes decírselo.
Renzo: tengo miedo, Diana una vez que te borra de su vida, no vuelves a ella. Es bastante drástica a veces.
-Ve a buscarla-tanto Alejandra como Renzo giraron sorprendido
Renzo: ¿Qué haces tú aquí?
-No importa eso, se que eres Renzo, tengo lo que quieres. Pero debes apurarte, Edith está en camino.
Alejandra: ¿Por qué quieres ayudarlo?
-Acá tienen todos los delitos de Edith, tienen pruebas, tienen todo-sin contestarle a Alejandra dejo la carpeta y se fue.
Alejandra: no se si confiar
Renzo: vamos a la agencia, vamos a entregar todo esto-viendo la carpeta- Luego aunque me odie voy a ir a decirle la verdad-decidió
Diana estaba arreglando el pequeño jardín que tenía la casa de Almería en la parte de enfrente, eran casi las seis de l mañana pero ella no tenía sueño
MarioH: Amor, no tendrías que estar haciendo eso
Diana: no hay nada que temer, no estoy haciendo fuerza. Además Segundo está a mi lado, nada me va a pasar-acarició suavemente al hermoso tigre sentado al lado de ella.
MarioH: te recuerdo que esa bola de pelo me tiro de la cama y me quiso morder
Diana: eso te pasa por tener tanta mala onda con él. Además nadie te manda a dejarle abierta la puerta del cuarto y no arreglarle su camita.
MarioH: Diana, yo no le deje abierta la puerta, ya te dije que la abrió solo. Yo no lo creí, pero entiende todo clarito, sabe que si algo le sucede me vas a culpar a mí.-ella sonrió.
Diana: obvio que entienden, pero no creo que haga todo un plan para que yo crea que tú le hiciste algo.-se levanto del suelo-Hablando del tema que nos trajo acá, Yaco, Mario I y Yaco consiguieron las imagines de las cámaras de tránsito de ese día. Allí encontraremos algo se…-se interrumpió cuando Segundo gruño mirando a la calle y poniéndose delante de Diana. Sienten el ruido de un auto a toda velocidad, lo ven frenar y ven como Yidda sale rápido del auto y se arrodilla en el piso
Yidda: tierra, hermosa tierra, creí que jamás volvería a estar sobre ella.
Sandra bajando del auto: eres una exagerada, no paso nada.
Yidda: y no va a pasar, no me vuelvo a subir en un auto contigo al volante ni loca.
Lali y Peter las miraban con sorpresa.
Sandra: eres la única quejosa, Simba está super tranquilo-abría la puerta del asiento de atrás para que su tigre bajará-¿Para qué le pusiste cinturón de seguridad pobrecito? Está todo apretado-sacándoselo
Yidda: para que no muriera de un golpe, o si chocábamos contra algo tuviera posibilidades de vivir.
Diana acercándose: ¿Qué hacen acá?
Sandra: Un “hola mamá” no estaría mal, vinimos porque yo tenía que hablar contigo y Yidda vino a escapar de su novio
Yidda: no es mi novio, el muy idiota ya no es nada mío-se cruzo de brazos enojada
MarioH: ¿Qué hizo mi amigo?-pregunto sonriendo
Yidda: mentirme, me dijo que termino con Manuela, pero resulta que no.
Diana sonrió: vamos a dentro-todos entraron al igual que los tigres.
Sandra: me encanta está casa, es chica pero está divina
Diana: cuando quieras puedes venir-le sonrió
¿De qué quieres hablar?-preguntó mientras todos se sentaban en la mesa de la cocina
Sandra: es sobre tú papá-la miró-pero primero déjame prepararles un buen desayuno
Yidda: no, eso lo preparo yo, quiero seguir viviendo unos años más-todos rieron, mientras Yidda cocinaba todos hablaban, les contaron del bebé
MarioH: por eso quiero que Disna de a Segundo, me parece peligroso
Sandra: no es peligroso, es un dulce igual que Simba. Además se llevan de diez-miraba a los tigres jugando entre ellos.
Diana: no te molestes mamá, MarioH cree que Segundo casi por poco conspira en su contra
Sandra: hombres, Renzo dice exactamente lo mismo. Según tú padre Simba poco más es una asesina en serie. Y…-se interrumpió al darse cuenta que metió la pata. Tanto Diana como Mario y Yidda la miraban sin entender


Continuará…

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