Edith: no puede ser, se supone que no había fotos de Sandra acá-preocupada
Johana: ahora si la ve, la va a conocer-nerviosa
Mario: se puede saber ¿De qué corno hablan?
Edith: Sandra está viva
Mario/Angie: ¿Qué?
Johana: si está viva, no era la idea, ella es un peligro por ser doble agente, pero se salvo de accidente y por orden de la agencia, estaba encerrada en un hospital.
Mario: ustedes se dan cuenta que son unos monstruos ¿verdad?
Edith: la corporación es peor-aseguro
Amgie: ahora no van a salir con que Renzo está vivo ¿Verdad?-asustada
Matías: Renzo murió, no hubo forma de evitarlo, su cerebro estaba muerto-con tristeza
Edith: si, Renzo muerto y la basura de Sandra viva, así de injusta es la vida
Mario: están todos locos, lo único que espero es que puedan encontrar a Diana, y que no tengan a nadie más referente a Diana encerrado-salió de allí.
Matías: cuando se entere que hay otra persona se va a enojar
Johana: no, a él le conviene que esa persona esté encerrada
Diana estaba despertando, estaba como adormecida, no reconocía la habitación, sentía algo húmedo en la cara, mira y es Segundo. Sonríe, lo toma en brazos y se sienta en la cama, observa para todos lados
Diana: ¿Dónde estamos Harti?-pregunta como si el tigre pudiera contestar. Se levantó con el tigre en brazos, recorrió la habitación, estaba bien decorada, fue hacía uno de los ventanales, lo abrió, salió y vio un hermoso patio-vaya, vaya-sorprendida, volvió a entrar, iba a abrir la puerta cuando entra su abuelo.
Aldo: veo que ya estás despierta-sonrió
Diana: ¿Dónde nos trajiste?
Aldo: a casa, donde siempre tuviste que estar, tú tenías que haberte criado aquí con tú familia. Pero cada vez que llegábamos a ti, tú padre se encargaba de alejarnos.
Diana: ¿Por qué?-no entendía
Aldo: idioteces de su agencia, nuestra corporación no es tan estricta.
Diana: no, pero usa la fuerza.-la miró-me trajiste acá dormida, por algo que me hiciste inyectar, después que derive a tres de tus gorilas.
Aldo: debo de reconocer que eres buena, pero eso viene de familia. Ahora pregúntame lo que quieras saber
Diana: ¿Mi mamá era tan mala como Edith dice?
Aldo: tú mamá es una buena persona, Edith siempre amo a tú padre, pero él jamás le correspondió. La verdad lamento la muerte de tú padre, era un buen hombre en el fondo, quizás por eso lo mataron-Diana lo miró con sorpresa-si a tú padre lo mataron, no fue un accidente de auto, te lo puedo asegurar.
Diana: lo sé-triste-fue mí decisión, fui yo la que decidí que no viviría más-sus lagrimas empezaban a caer
Ado la abrazo: no, eso no es así. Él ya tenía muerte cerebral, hablo de antes, su accidente no fue un accidente, a tú padre lo mataron.
Diana: a mí no me dijeron nada-lo miró con miedo-¿Fue tú corporación?
Aldo: no, no fuimos nosotros. Él iba a hablar conmigo ese día, al fin había aceptado hacerlo. Teníamos que hablar de ti y de otro tema que pronto te vas a enterar, pero tuvo ese “Accidente” y nunca llego-Diana lloraba en brazos de su abuelo con Segundo en medio de ambos y pensaba. Pensaba en quién quería su padre muerto, también en todo lo que estaba pasando, en que quería a Mario a su lado.
Mario por su parte la buscaba, se le ocurrió buscar alguna pista en la casa después que sus padres y Edith se fueron.
Angie: acá no hay nada, ya revisamos unos cuantos libros y nada.
Mario: tiene que haber algo, Sandra le escribía cartas a su padre, en algún lado debe haber una respuesta y en el sobre una dirección-en ese momento piensa y recuerda la carta que Diana tiene en un libro, esa carta que le mando su abuelo, seguramente allí hay una dirección, va toma la carta y efectivamente encuentra una dirección
Diana: seguro es un apartado postal-dedujo
Mario: no, algo me dice que no lo es,-intuyo
Angie: entonces vamos a…-ve la dirección-Mario esa es la dirección de la casa de Nicola y Yidda-sorprendida
Mario: no puede ser
Continuará…
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