Diana en voz media baja: “Querido papá: Se que esto que te voy a decir, te va a defraudar, pero me enamore perdidamente de Renzo, no voy a dejarlo, prefiero dejar la misión. Le voy a contar toda la verdad. Y pienso pedirle el divorcio a Edu y obviamente la custodia de Nico y Yidd…”-paro de leer-no puede ser-unas lagrimas se asomaban en sus ojos, volvió a leer-“Se que esto disgusta, pero Renzo es un buen hombre, un hombre ideal para mí. Lo amo como se ama un amanecer soleado, después de una noche muy fría. Igual que amo a mi pequeña hija de un mes y medio. Te amo papá, pero no pienso dejar al hombre que amo. Sé que él me va a escuchar, al principio se va a enojar conmigo, pero estoy segura que aceptará a mis hijos con agrado, es un hombre de gran corazón que no merece ser engañado. Espero me perdones algún día. Te quiere, tú hija Sandra.” –ella quedo con la carta en la mano, decidió no decir nada aún, además no estaba segura de que se tratará de los que ella pensaba, aunque todo coincidía.
Se cambio de ropa y volvió a la cocina, Angie ya estaba allí
Angie: Mario, déjame darle a mi-los dos peleaban por la mamadera de Segundo, mientras el pobrecito miraba la mema deseoso.
Mario: yo se la doy, tengo más derecho que tú, a demás Diana me dijo que yo lo alimentará.
Angie: lo voy a hacer yo, a Segundo le agrado, tú no
Mario: no seas terca-seguían peleando, lo que lograron fue bañarse en leche ambos, ya que la mamadera se destapo de tanto que la aplastaron
Angie/Mario: tarado/tarada me mojaste toda/todo
Diana: son dos nenes, vayan a cambiarse que yo lo voy a alimentar pobrecito-levantando al pobre tigre que intentaba lamer la leche del suelo.
Mario y Angie se fueron peleándose, como siempre.
Diana le volvió a entibiar la leche y se la dio, lo acostó en el sofá y se puso a cocinar.
Angie y Mario volvieron y se pusieron a ayudarla a hacer la comida, aunque seguían con su pelea como dos nenes chiquitos.
Nicola: abuelo, ¿Cómo te vas a equivocar de carta? Seguro sospecha.
Aldo: los años no vienen solos, le iba a enviar la anterior a esa y me confundí-se excusó.
Nicola: tenemos que inventar algo para que no sospeche.
Aldo: no podemos hacer nada ahora, solo esperar.
Nicola: sí, quizás tengas razón. Mientras voy a ir a la clínica esa que dijeron nuestros agentes, haber si la persona que buscamos está allí.
Aldo: si está, se viene una trifulca fuerte
Nicola: lo sé, te juro que lo sé. Si está allí, que se preparen porque se viene la guerra.
Yidda iba en la segunda parte del viaje, iba en micro, se sorprendió al ver a Julián.
Yidda: Juli-sonriendo ¿Qué haces acá?
Juli: voy a ver a mi novia y de paso al mamerto de mi amigo ¿Tú?
Yidda: a trabajar, me llamaron para hacer el papel de Jennifer, mi personaje estará molestando a Edward y Bella.-empezaron hablar de todo un poco, siempre fueron buenos amigos.
Angie: Diana, le puedes decir al mamerto que no moje el pan en la salsa, es re grasa eso-si, seguían comportándose como nenes
Diana: lo tienes enfrente Angie, dile a él
Angie: no le pienso hablar, hasta que no pida disculpas por tirarme la leche encima-se cruzo de brazos
Mario: tú tienes que pedirme disculpas a mí, fue tú culpa-ambos se daban la espalda y cruzaban los brazos.
Diana: basta, ya están grandes, los dos son mayores que yo y ustedes parecen menores, se comportan como dos nenes caprichosos. Los dos estuvieron mal, ahora se disculpan o no comen-les costó pero se disculparon.
Johana, Edith y Matías estaban preocupados.
Johana: ¿Cómo que no está ahí?
Matías: no, desapareció hace dos horas, los médicos no tienen idea como desapareció de allí
Edith: no puede ser hay que encontrarla ya.
Continuará…
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